Es una forma de financiación (en este caso, estábamos hablando en el post anterior, de las pymes) por parte de múltiples inversores o ahorradores a través de las plataformas de financiación participativa.

Como ya dijimos, está regulado por la Ley 5/2015 de 27 de Abril de Fomento a la Financiación Empresarial. En España también es conocido como “Financiación Alternativa”.

¿Y por qué razón comento esto? Sencillamente porque últimamente estoy viendo anuncios en los periódicos en los que se publicitan los préstamos de capital privado a la antigua usanza como financiación alternativa.

Debemos saber distinguir unos préstamos de otros ya que el crowdlending tiene unas características especiales que lo distinguen y que son las siguientes:

  • Los proyectos basados en préstamos vía crowdlending no pueden incorporar una garantía hipotecaria sobre la vivienda habitual del prestatario. En los préstamos de capital privado suele ser la garantía más preciada.
  • El crowdlending se basa en multitud de prestamistas, de ahí la palabra “crowd” (multitud en inglés). El capital privado suele basarse en un único prestamista.
  • El crowdlending debe realizarse a través de la plataforma de financiación participativa (en adelante pfp), y ésta sólo puede actuar como intermediaria que pone en contacto el promotor del proyecto que necesita la financiación y los inversores que van a proporcionársela (a parte de otras funciones como analizar al promotor, etc), pero únicamente puede participar en el proyecto como máximo en un 10% (entre ella, empleados, familiares hasta un cierto grado, todo está en la normativa). Normalmente en el capital privado se intermedia para encontrar a un inversor o para su propia cartera.
  • En ningún momento las pfp reciben el dinero aportado por los inversores. El dinero es aportado a una entidad de pago en espera de que se cumpla el objetivo de financiación. Si el objetivo no es alcanzado, el dinero es devuelto a los ahorradores aunque se puede establecer que si se alcanza el 90% del objetivo, por ejemplo, la operación continúe. Este punto ni se contempla en las operaciones de capital privado.
  • Y uno de los puntos más importantes, el precio, los tipos de interés en el crowdlending no están tan lejos de los de las entidades bancarias. Es cierto que suelen tener unos nominales más altos pero debemos tener en cuenta la agilidad, la rapidez, y que no hay productos ni condiciones adicionales. Además, no computa en la CIRBE. Y si lo comparamos con el capital privado, ya sabemos todos los tipos de interés que se manejan.

Como ya comenté en el anterior post, no estoy criticando ninguna modalidad que se nos ofrezca para la obtención de financiación, simplemente considero necesario el conocimiento de todas ellas ya que cuanto más conozcamos sobre las posibilidades de financiar nuestras empresas más posibilidades de éxito tendremos.

Además, es muy importante no conformarnos con un solo proveedor de dinero, gasolina fundamental para la marcha y expansión de la pyme. Debemos prevenir que en ocasiones las entidades financieras han cerrado o limitado el acceso a la liquidez y nos conviene estar preparados por si esto ocurre (fue la principal causa de una de las mayores crisis que recordamos).

El crowdlending puede ser una alternativa interesante, está regulada y puede adaptarse muy bien a nuestra empresa. Sirve para préstamos y para desfases de tesorería. Algunas pfp descuentan pagarés, ofrecen líneas de descuento, hacen confirming, factoring, etc.

Hemos visto el crowdlending desde el punto de vista del que necesita la financiación, pero para que prospere tiene que haber alguien que la facilite, y entonces entra en juego el inversor.

LA FIGURA DEL INVERSOR EN EL CROWDLENDING

 Nos vamos a centrar en las ventajas que tiene el ser inversor de crowdlending, ya que los límites y los tipos ya los vimos en el post de la semana anterior.

La mayoría de plataformas aceptan inversiones a partir de 50 €. Por lo tanto, se realiza una labor social al acercar el ahorro a los pequeños ahorradores. Suelen aconsejar diversificar las inversiones en pequeñas cantidades para minimizar el riesgo de impago. Entonces cabe preguntarse, ¿es que existe riesgo de impago?

Sí señores, y así lo advierten las propias pfp en sus webs. El riesgo de impago casi nunca se elimina salvo que se abra un depósito en una entidad bancaria. En este caso, díganme a qué tipo se están ofreciendo los depósitos y, desde luego, no existe ningún depósito para 50€, 100€ o cantidades equivalentes.

Podrían replicarme que existen lo que es equivalente a los planes de jubilación (no de pensiones), sea cuál sea el nombre comercial que se aplique. Y yo les contesto, ¿cuántos años deben comprometerse a aportar? o al menos, ¿cuántos años deben tenerlo inmovilizado para que puedan recuperar lo aportado? Si es que pueden aportar estas cantidades. O si quieren algo más de “marcha”, consulten con los accionistas de Banco Popular.

Si invierten en préstamos de crowdlending, ustedes deciden el nivel de riesgo del proyecto, el plazo de la inversión, si el proyecto y la empresa les convence ya que tienen acceso a la información, y también si todo ello les compensa por el tipo de interés al que se remunera.

Si diversifican mucho, el riesgo de impago se minimiza. Además, tendrán varios vencimientos de acorde a sus necesidades. Los tipos de interés suelen variar bastante dependiendo de las pfp y de los proyectos, pero si vamos a inversiones conservadoras y a no muy largo plazo, suelen estar entre el 4% y el 8%.

Por lo tanto, podemos obtener por nuestros ahorros unas rentabilidades aceptables y que además favorecen el ahorro, y sin necesidad de abrir cuentas en otros bancos. Las pfp nos gestionan los cobros de los intereses.

Los intereses así cobrados tributan para las personas físicas en el IRPF (Rendimiento del Capital Mobiliario según tablas) y los prestatarios realizan una retención que en estos momentos es del 19%. Si el inversor es una persona jurídica tributará en el Impuesto de Sociedades.

Y aquí hemos visto una aproximación de en qué consiste el crowdlending como nueva forma de financiación de las pymes.

Como ya comenté, el crowdlending está totalmente regulado y las pfp deben estar registradas y aprobadas por la CNMV. Es una financiación que debe complementar a la bancaria para tener más oportunidades de financiación y menos probabilidades de quedarnos sin esta gasolina tan necesaria en la empresa para que siga funcionando.

Mejor acceder a ella cuando no nos urge que cuando es “de vida o muerte” acceder a ella porque entonces será más difícil.

En el próximo post veremos el “equity crowdfunding”.

¡Hasta la semana que viene!

 

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