Protección Familiar

Contenidos

ASEGURA LA TRANQUILIDAD DE TU FAMILIA

Garantiza tu nivel de vida

Dispón de tu capital de manera inmediata, tu dinero está garantizado desde el primer día

Facilidades de pago

Abonando la prima de manera fraccionada podría costarte como 1 café al día

Tranquilidad económica

Garantiza la tranquilidad económica de tu familia ante cualquier eventualidad o riesgo

Escoge tu momento

Puedes contratarlo por el tiempo que lo necesites en función de tus circunstancias personales

CUESTIONES A TENER EN CUENTA PARA LA ELECCIÓN DE UN SEGURO DE VIDA

Primera aproximación a la protección familiar

Las prioridades y decisiones en materia de protección familiar dependen de muchos y muy diversos parámetros. Aún así, como cada generación tiene un patrón determinado sobre sus inquietudes, circunstancias y necesidades, debemos hacer una primera segmentación en función de la edad o etapa de la vida.

Siendo así, y como norma general, tendremos diferentes escenarios de partida para diferentes tramos de edad.

Las vidas de las personas transcurren de forma diversa, por ello debemos prestar atención al inicio de responsabilidades y a la formación de la familia. Cuando eso suceda, es importante planificar nuestro futuro financiero y garantizar nuestros objetivos vitales

PRIORIDADES VITALES A CUBRIR

Vivienda habitual

Nuestra vivienda habitual es uno de los pilares básicos de nuestro estado de bienestar.

El excesivo endeudamiento y/o la falta de ingresos laborales son amenazas que debemos neutralizar para preservar nuestro hogar.

Educación de los hijos

En un mundo complejo, exigente y competitivo, facilitar la mejor educación a nuestros pequeños puede ser un salvoconducto para su futuro.

Debemos reflexionar sobre qué estudios queremos ofrecerles y asegurar esa prioridad en caso de imprevistos.

Bienestar

Debes planificar y garantizar la tranquilidad económica de tu familia ante cualquier eventualidad o riesgo.

Reorganizar nuestra vida, adaptar nuestra vivienda o recibir ayuda profesional pueden ser nuevas necesidades económicas en casos de imprevistos no deseados.

CONÓCETE MEJOR: IDENTIFICAR Y CUANTIFICAR

Analiza cuál es tu situación familiar y tus objetivos y prioridades personales. Evalúa también los riesgos asociados que puedan comprometer esas ambiciones.

Piensa en tus hijos, sus edades, qué necesidades tendrán a corto, medio y largo plazo. Las respuestas a estas cuestiones te darán una idea sobre qué necesitas cubrir y asegurar.

DISPARADORES DE NECESIDADES

A lo largo de nuestra vida tomamos decisiones personales y financieras importantes que determinarán cómo vivimos el presente y cómo viviremos en un futuro. Estas decisiones, que son de mucha relevancia, pueden comprometer nuestro equilibrio financiero si no aseguramos o garantizamos su continuidad.

Las acciones o decisiones que más pueden acentuar la necesidad de asegurar nuestro futuro financiero son las siguientes:

Nacimiento de un hijo

Gastos regulares importantes

Petición de Préstamos/Hipoteca

Has iniciado un negocio

Lo explicaremos con mayor detalle ya que son conceptos importantes:

Nacimiento de un hijo

La llegada de un hijo a la familia nos obliga a replantearnos nuestras prioridades y ambiciones. Una de nuestras máximas preocupaciones como progenitores es su bienestar presente y futuro.

Un hijo, hasta el día que es económicamente autosuficiente, es una responsabilidad que tenemos a nuestro cargo. Una de principales cuestiones a tener en cuenta en nuestra voluntad de protección familiar, es garantizar que nuestros hijos podrán mantener sus necesidades si un día fallan los ingresos de la unidad familiar.

Gastos regulares importantes

En la planificación de nuestra protección económica familiar debemos revisar qué gastos de relevancia tenemos o tendremos en un futuro. Identificaremos y cuantificaremos aquellos sobre los que queremos garantizar su consecución en cualquier caso, y diseñaremos un plan para asegurar que ante situaciones traumáticas podremos afrontar dichos gastos.

Un claro ejemplo de gasto significativo presente o futuro es la educación de nuestros hijos, su carrera universitaria.

 

Petición de hipotecas y/o préstamos

Contraer una deuda o solicitar financiación es, para la mayoría de los mortales, una necesidad al realizar algún tipo de inversión, compra o gasto. Y si se hace de manera prudente y coherente con nuestros ingresos y solvencia, es una opción interesante. El problema surge cuando no se disponen de los recursos necesarios para afrontar esa deuda o cuando el valor de los bienes es inferior al importe de la deuda asociada.

El ejercicio a realizar al solicitar un préstamo, en cualquier modalidad, es valorar hasta qué importe de dicha o dichas deudas quiero cubrirme para asegurar la amortización de capital en caso de imprevistos. Otra opción puede ser valorar las cuotas mensuales y decidir para qué periodo quiero asegurar una tranquilidad, se recomiendan entre 1 y 5 años, dependiendo de las circunstancias y del evento.

 

Inicio de un negocio

Montar un negocio es siempre una carga adicional de trabajo y responsabilidades, en especial para los autónomos si hablamos de protección ya que toda la responsabilidad de los ingresos recae sobre la propia persona física.

En estos escenarios, es necesario cuantificar cuánto aporta dicha figura y con qué dependencia. Sobre estas premisas, definiremos un capital que nos dé tranquilidad si un día no es posible la realización de dicha actividad, y en consecuencia los ingresos derivados de ella.

CUANTIFICAR DATOS PERSONALES, PROFESIONALES Y ECONÓMICOS

Edades

Conocer y tener en cuenta las edades de todos los miembros de la unidad familiar nos ayudará a cuantificar los costes asociados a las coberturas y, sobretodo, a planificar futuros gastos a asegurar.

Por ejemplo, si mi hijo tiene 8 años, debo tener en cuenta que en 10 años iniciará sus estudios universitarios, que probablemente se alargarán por un periodo de 5 años adicionales. De esta manera, necesitaré disponer dentro de 10 años de un importe determinado a pagar durante 5 años. Ese es el capital que deberemos asegurar por si algún imprevisto nos impide afrontarlo con normalidad.

Ingresos y gastos familiares

Valorar e identificar los ingresos cada miembro de la unidad familiar nos ayudará a cuantificar los costes asociados de las coberturas y, sobretodo, a planificar los ingresos que quiero garantizar en un futuro.

Por ejemplo, si mis ingresos ascienden a 2.000 euros netos al mes, debo garantizar ese poder adquisitivo a la familia durante un periodo determinado si yo sufro algún imprevisto que me impide aportar dicha cantidad. Si creo que en 1 año la situación se puede reconducir, realizaré una cobertura de 24.000 euros, tiempo que he considerado necesario para reconstruir otra normalidad económica.

Lógicamente, es importante cuantificar también los gastos fijos y recurrentes para determinar la cuantía mínima a cubrir.

 

Hipotecas: deudas totales y cuotas mensuales

Tal y como hemos detallado en el apartado anterior, vamos a cuantificar las deudas totales y las cuotas mensuales correspondientes. En este caso los escenarios de cobertura pueden ser varios.

En primer lugar, podríamos asegurar un capital sobre la deuda: por ejemplo, si debo un préstamo hipotecario de 250.000 euros, contrato un capital de 250.000 euros para dejar amortizada la totalidad de mi deuda en caso de imprevisto, fallecimiento o invalidez.

A su vez, podríamos asegurar una cantidad que nos dé cierta tranquilidad durante un periodo de tiempo. Por ejemplo, si pago 600 euros al mes en préstamos y quiero garantizar ese importe durante un año, deberé contratar una cobertura por un importe de 7.200 euros.

 

Seguros contratados

Aunque parezca absurdo, antes de la contratación de un seguro de vida, verificaremos qué seguros tenemos contratados, qué capitales tenemos cubiertos, las primas que pagamos, y si están vinculados a operaciones de préstamo.

Es importante verificar y ordenar los seguros que tenemos contratados para evitar casos de sobreseguro o infraseguro, incluso de cruce de responsabilidades. Una vez identificadas las coberturas y capitales contratados, tendremos claro qué capitales adicionales debemos asegurar para garantizar nuestra tranquilidad, o incluso si es necesario cancelar otros si detectamos duplicidades o ineficiencias.

CALCULAR PLAN DE PROTECCIÓN FAMILIAR

Diferentes escenarios en función de las capacidades económicas o preferencias personales

Cubrir gastos inmediatos y recurrentes a 1 año

Capital mínimo recomendable para evitar dejar a tu familia con las cargas de posibles deudas contraídas.

Reestructurar la economía familiar durante un periodo de 3 años

Solución intermedia para que tu familia disponga de 3 años para reestructurar los gastos y adaptarse a los menores ingresos disponibles.

Asegurar calidad de vida durante un periodo de 5 años

Con esta opción garantizas la calidad de vida de tu familia dándole 5 años para adaptarse cómoda y progresivamente a su nueva realidad económica.

SIMULACIÓN Y ENTREGA DE PROYECTO

Introduce tus datos personales y económicos para la elaboración de un proyecto

Proyecto personalizado

Para poder ayudarte es necesario identificar todos tus datos personales y económicos. Sólo así seremos capaces de analizar en profundidad tu situación, riesgos potenciales y definir la mejor forma de proteger a tu familia.

Atención personalizada

Una vez completado el formulario, y si así lo deseas, podremos contactar contigo para ofrecerte ayuda y orientación para la protección de tu familia.

Solucionaremos tus dudas para que tomes tus propias decisiones financieras.

BARRERAS A SUPERAR

Concienciación

Principales objeciones a superar que demoran nuestra decisión

Precio: Una persona de 35 años que asegura 90.000 euros podría pagar menos de 10 euros al mes.

Garantía de capital: A diferencia de un producto de ahorro, un seguro de vida te asegura el capital que necesitas desde el primer momento.

Flexible: El seguro de vida es una herramienta útil durante un periodo concreto para garantizar la situación financiera familiar o personal. Sólo cuando hay necesidad.

Mayor riesgo a Mayor poder adquisitivo: Es precisamente el cliente de clase media y media-alta el que tiene mayor necesidad de proteger a su familia ante una situación de riesgo, ya que el bienestar y la vida de la familia cambiaría por completo.

Tranquilidad: La realidad es que para muchas familias es el seguro que les permite salir adelante ante una situación de riesgo. Aseguramos nuestra casa, nuestro coche… ¿Por qué no el futuro de nuestros hijos?

Realidad: Es comprensible no querer pensar en la muerte, nadie lo quiere, pero se trata de tomar conciencia que existe un cierto riesgo que hay que cubrir para que su familia pueda mantener una seguridad económica en caso de desgracia.

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