El endeudamiento, ¿es bueno o es malo?

El exceso de endeudamiento es el enemigo número uno de la salud financiera. Sin embargo, es prácticamente imposible pasar toda la vida sin pedir un préstamo. Algunos objetivos vitales, sobretodo los de mayor envergadura económica, puede requerir de un apalancamiento en algún producto de financiación. Así que, una buena gestión del endeudamiento no significa renunciar a la financiación, sino utilizarla de forma inteligente.

Es importante conocer el nivel de endeudamiento que estamos asumiendo y saber si éste es excesivo.

 

Consejos útiles a la hora de pedir financiación

 

  1. Confirma en tu presupuesto que puedes afrontar el gasto que vas a asumir.
  2. Las cantidades a pagar no pueden superar el 30% tus ingresos mensuales.
  3. Estudia las distintas propuestas en diferentes entidades financieras.
  4. Ten claro que significan conceptos como TAE, TIN o EURIBOR.
  5. Recuerda leer el contrato con detenimiento y conocer todos los gastos que implica.
  6. Si decides amortizar parte del capital por adelantado, la entidad suele cobrar una comisión por cancelación anticipada.

Productos de Financiación: ¿Tarjetas, Crédito o Préstamo?

 

  • Las tarjetas de crédito tienen un límite o tope a ser prestado que se determina según tu nivel de ingresos y tu experiencia crediticia.
  • Amortización periódica, normalmente se liquidan mensualmente. Todo lo que gastas en un mes determinado se suele liquidar al principio del mes siguiente.
  • Posibilidad de fraccionamiento. Es importante conocer el tipo de interés que pagas al fraccionar, ya que en muchos casos son elevados.
  • Las entidades financieras suelen cobrar una comisión cada determinado tiempo. Es de suma importancia que lo tengas en cuenta, depende del tipo de tarjeta y de la entidad financiera.
  • Las entidades financieras perciben comisiones adicionales por diferentes tipos de servicios: consulta de límite de crédito, disposición de efectivo a crédito, etc...
  • Algunas entidades financieras incluyen seguros en sus tarjetas de crédito, ya sea para asegurar tus compras contra robo, seguros de viajes, de salud o para tu equipaje. Probablemente, cuantos más beneficios ponga a tu disposición tu tarjeta de crédito, más te va a costar.

 

La tarjeta de crédito

La tarjeta de crédito es aquella cuyas compras se van acumulando y se liquidan en una fecha determinada. Así, uno puede comprar artículos, pagar en restaurantes, poner gasolina, realizar cualquier pago, sin necesidad de realizar el adeudo en cuenta corriente en el mismo instante de la compra.

La tarjeta de crédito, como su propio nombre indica, tiene un crédito asociado que facilita la entidad financiera  una vez analizada la solvencia del titular que la solicita. Dicho crédito es el que permite que, sin necesidad de disponer fondos en la cuenta corriente asociada, podamos efectuar pagos hasta un límite definido y durante un periodo determinado. ¿Lo vemos con un ejemplo?

Imaginemos que tienes una nómina mensual de 2.000 euros y nuestra entidad financiera decide concedernos una tarjeta de crédito con un límite disponible de 1.000 euros. Por cierto, normalmente ese crédito se liquida a final de mes y para el mes siguiente vuelves a tener todo el crédito disponible, si no hay ninguna incidencia.

Si el día 10 hacemos una compra de 250 euros, nos quedará un límite disponible de 750 euros en la tarjeta de crédito para ese mes en curso. Esa compra de 250 euros no se cargará en la cuenta corriente asociada hasta que se liquide la tarjeta de crédito al final del periodo. Por ello, no es importante que el día de la compra esté dicho saldo en la cuenta, pero si a final de mes cuando venga el cargo de todas las compras efectuadas con dicha tarjeta de crédito.

Al mes siguiente, una vez liquidados los 250 euros del mes anterior, tu límite de crédito vuelve a establecerse automáticamente en 1.000 euros disponibles.

Consejos útiles al usar una tarjeta de crédito.

  1. Haz un uso racional del límite de crédito, no gastes más de lo que puedas asumir.
  2. Evita sacar dinero a crédito en cajeros automáticos. Las comisiones por disposición de crédito con cargo al crédito de la tarjeta suelen ser elevadas.
  3. Si fraccionas los pagos, que sea de forma puntual y controlada. Los intereses de fraccionamiento del crédito de una tarjeta de crédito suelen ser muy elevados.

El préstamo personal

Un préstamo personal es aquel cuyo destino de los fondos va dirigido a cubrir necesidades personales, como la compra de un vehículo, mobiliario, el pago de unas vacaciones, estudios, electrodomésticos, etc...

Consejos útiles a la hora de pedir un préstamo

  1. Evita solicitar el 100% del importe necesario para la compra de un bien o la inversión en algún proyecto.
  2. Verifica que la suma de cuotas que pagas al mes, de todos los préstamos que tengas, no supera el 30% de tus ingresos mensuales.
  3. Define un plazo de devolución coherente con tu nivel de ingresos.

El préstamo hipotecario

El préstamo hipotecario va dirigido a la compra, ampliación o rehabilitación, de una vivienda u otro inmueble.

 

Consejos útiles a la hora de pedir una Hipoteca

  1. Pregúntate si te interesa comprar ese inmueble, ahora y a ese precio.
  2. Consulta a profesionales y una vez decidido consulta en más entidades y compara.
  3. Es conveniente que la entrada (ahorros iniciales) a la casa sea al menos el 20% sobre el valor total.
  4. La cuota mensual no debería superar el 30% de tus ingresos netos.
  5. Si existen más titulares o avalistas es mas fácil que la entidad financiera acceda a concederte el préstamo. Cuidado con avalar.
  6. Conoce la cotización más alta del índice de referencia y calcula si serías capaz de pagarlo en el peor de los casos.
  7. ¿Existen cláusulas suelo? Verifica la normativa ya que la nueva ley hipotecaria no las permite.
  8. Lee y analiza el contrato detenidamente y consulta con expertos en caso de dudas.

 

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